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Roselló lleva más de cuatro años sin cumplir la Ordenanza Cívica

La ordenanza imponía una serie de obligaciones de control que el alcalde no ha puesto en marcha en más de cuatro años

Problemas de convivencia por las defecaciones caninas

No son pocas las veces que este Grupo Municipal ha comparecido públicamante para hacerse eco de quejas de vecinos y vecinas sobre ciertos comportamientos incívicos de unos pocos que ocasionas graves molestias a muchos.

Por poner algunos ejemplos, casi todos los años recibimos las quejas de vecinos de la zona de Jorge Guillén, quienes denuncian que al acercarse el buen tiempo, se producen actos vandálicos y la práctica del botellón en los alrededores de este parque. También en el casco histórico, a las faldas del castillo, se vienen produciendo actos de este tipo, y las propias vecinas y vecinos han salido públicamente a señalar este problema. O la no recogida de excrementos, lo cual se produce demasiado a menudo por toda nuestra localidad.

Se han incumplido todas las medidas de control y seguimiento de la aplicación de la Ordenanza

Como herramienta para prevenir y sancionar este tipo de comportamientos, hace más de 4 años se aprobaba por este Ayuntamiento una Ordenanza de Comportamiento Cívico. Una ordenanza que el PP gestó para prohibir el botellón, pero que se fue moldeando por parte de la oposición hasta consensuar una ordenanza que, si bien no era perfecta, al menos sentaba unas bases sobre las que trabajar en un futuro.

El problema es que gran parte de los mandatos y obligaciones que imponía la ordenanza al equipo de gobierno no se han puesto en marcha desde que se aprobase en abril de 2017.

Clara López y Manolo Serrano

La primera que queremos destacar es precisamente la que justificó el origen de la propia ordenanza, como era la de eliminar la práctica del botellón en la vía pública. La ordenanza impone la obligación al Ayuntamiento de elaborar, como máximo cada 6 meses, un informe público de seguimiento de la situación declarada por la propia Ordenanza como “de intervención especial” que permitiese valorar la necesidad de mantener o no las medidas implementadas para su prevención. 

La realidad es que deberían haber presentado al menos 8 de estos informes desde que la Ordenanza entró en vigor, y Roselló ha incumplido esta obligación.

El Ayuntamiento se comprometió a redactar cada seis meses un informe sobre la evolución del botellón

La Ordenanza de Comportamiento Cívico también preveía la creación de una Comisión de Seguimiento, con representación de todas las áreas de gobierno implicadas, todos los grupos municipales, asociaciones, entidades, federaciones y otras administraciones o instituciones públicas relacionadas con el contenido de la ordenanza. Este punto fue introducido a petición del Grupo Municipal Socialista, precisamente para poder analizar en el seno de esta Comisión cómo se estaba aplicando, si era efectiva o no, en qué puntos hay que incidir, y cuales otros había que modificar.

Como decimos, han pasado más de 4 años y seguimos sin contar con este órgano colegiado.

La ordenanza tenía previsto la creación de una comisión de seguimiento que sigue sin constituirse

Y otro de los puntos principales de la Ordenanza es la obligación de revisar y actualizar el propio texto cada dos años, para actualizar las conductas previstas por si fuese necesario incorporar alguna nueva conducta o previsión adicional, o modificar o suprimir alguna de las que ya están contenidas. Se debería, por tanto, haber revisado este texto al menos en 2 ocasiones desde su entrada en vigor sin que la misma se haya producido.

Hay muchas cosas que mejorar en este texto y algunas llaman mucho la atención: por poner un ejemplo, que un perro haga sus necesidades en la vía pública está penado con una Sanción Grave por la ordenanza Cívica con una multa de hasta 1.500 euros, sin embargo la Ordenanza de Medioambiente la considera falta leve con una multa justo de la mitad, 750. Aunque, la verdad, no nos consta que nunca se haya puesto una multa por esta causa.

La ordenanza debería actualizar su articulado cada dos años, pero no se ha realizado ninguna revisión

No podemos entender que Roselló, pese a las quejas continuas de muchas vecinas y vecinos, no ponga en marcha ni siquiera los mecanismos previstos en la principal herramienta que tiene aprobada para prevenir estas conductas molestas. Ya lo hemos dicho muchas veces: parece que este equipo de gobierno tiene alergia a la legalidad, a cumplir con lo que la normativa les obliga, y este es un ejemplo más. Por ello le pedimos al sr. Alcalde que cumpla con su obligación y comience por constituir la comisión de seguimiento y ponga así en marcha todo el engranaje previsto en la Ordenanza de Comportamiento Cívico.

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Escrito por Comunicación PSOE

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